La prohibición del oxígeno para desinfección de piscinas ha suscitado un gran interés y debate en el ámbito de la gestión de aguas. Esta normativa afecta a muchos propietarios de piscinas que buscan alternativas seguras y efectivas para mantener la calidad del agua. En este artículo, exploraremos los aspectos relevantes de esta prohibición y lo que implica para los usuarios de piscinas.
Entender la regulación detrás de esta prohibición y las alternativas disponibles es crucial para garantizar una experiencia segura y saludable en el uso de piscinas. Analizaremos los pros y contras del oxígeno activo, su funcionamiento, y las opciones viables que pueden sustituirlo.
¿Qué es la prohibición del oxígeno para desinfección de piscinas?
La prohibición del oxígeno para desinfección de piscinas se refiere a la restricción del uso de productos que contienen oxígeno activo en concentraciones superiores al 12%. Esta regulación fue establecida bajo la normativa europea EU 98/2013, que se implementó principalmente por razones de seguridad tras incidentes relacionados con la producción de explosivos.
El oxígeno activo, conocido por su capacidad desinfectante, ha sido una opción popular entre los propietarios de piscinas. Sin embargo, su uso indiscriminado ha llevado a preocupaciones sobre la seguridad y la efectividad de su aplicación. Por lo tanto, esta normativa tiene como objetivo proteger tanto a los usuarios como al medio ambiente.


La regulación implica que productos como el oxígeno líquido y el monopersulfato de potasio ya no están disponibles para su uso en piscinas. Esto ha llevado a los propietarios a buscar alternativas viables que cumplan con los estándares de eficacia y seguridad.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas del oxígeno activo líquido?
El oxígeno activo líquido ha sido utilizado en piscinas por sus diversas propiedades desinfectantes. Sin embargo, es importante considerar tanto sus ventajas como sus desventajas antes de decidir su uso.
- Ventajas del oxígeno activo en piscinas:
- No provoca irritaciones en la piel y ojos.
- Elimina cloraminas, mejorando la calidad del agua.
- Descomposición natural en agua y oxígeno, siendo ecológico.
- Desventajas del oxígeno activo en piscinas:
- Su uso está limitado a concentraciones del 12% por normativa.
- Pueden requerirse tratamientos adicionales para mantener la calidad del agua.
- En algunos casos, su costo es más elevado que el cloro tradicional.
Considerando estos aspectos, es crucial que los propietarios analicen si el oxígeno activo es la opción adecuada para su piscina. La decisión debe basarse en una evaluación de necesidades y cumplimiento normativo.
¿Cómo funciona el oxígeno activo en las piscinas?
El oxígeno activo actúa como un agente oxidante que ayuda a eliminar la materia orgánica del agua. Su funcionamiento se basa en la oxidación de contaminantes, lo que contribuye a mantener la piscina limpia y libre de microorganismos nocivos.


Cuando se utiliza oxígeno activo, se libera oxígeno en el agua, lo que favorece la descomposición de materia orgánica. Este proceso no solo mejora la claridad del agua, sino que también reduce la formación de algas y bacterias. Este mecanismo hace del oxígeno activo una opción atractiva para quienes buscan una solución más ecológica en la desinfección de piscinas.
Sin embargo, es fundamental respetar las concentraciones permitidas para asegurar la efectividad del tratamiento y cumplir con la normativa vigente. El uso inadecuado puede conllevar riesgos de seguridad y problemas en el mantenimiento del agua de la piscina.
¿Qué alternativas existen al uso de oxígeno en piscinas?
Con la prohibición del oxígeno para desinfección de piscinas, es vital considerar alternativas que ofrezcan una desinfección efectiva sin comprometer la seguridad. Algunas de las opciones más comunes son:
- Cloración salina: Utiliza sal para generar cloro, lo que proporciona un método de desinfección eficiente y menos irritante.
- Bromo: Efectivo en piscinas cubiertas, ya que se descompone más lentamente que el cloro y es menos irritante.
- Desinfectantes ecológicos: Productos que utilizan ingredientes naturales para mantener el agua limpia y segura.
Es recomendable que los propietarios de piscinas consulten con expertos para identificar la mejor opción según sus necesidades específicas y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente. Esto no solo mejorará la calidad del agua, sino que también proporcionará una experiencia más segura para los usuarios.
¿Quién ha prohibido la utilización del oxígeno para desinfección?
La prohibición del oxígeno para desinfección de piscinas fue implementada por la normativa europea EU 98/2013. Esta legislación fue adoptada en respuesta a incidentes de seguridad que involucraron la producción de explosivos, particularmente tras los atentados de Barcelona y Cambrils en 2017.
La normativa busca garantizar la seguridad en el uso de productos químicos en el tratamiento del agua, previniendo riesgos potenciales tanto para las personas como para el medio ambiente. Por lo tanto, es esencial que los propietarios de piscinas se mantengan informados sobre las regulaciones vigentes y las prácticas recomendadas en el mantenimiento de sus instalaciones.
¿Cuál es la dosificación recomendada del peróxido de hidrógeno en piscinas?
El peróxido de hidrógeno se ha convertido en una alternativa popular en el tratamiento de aguas de piscinas debido a su efectividad y menor impacto ambiental. La dosificación recomendada varía según la concentración del producto utilizado y las condiciones específicas de cada piscina.


Generalmente, se recomienda una concentración de peróxido de hidrógeno de hasta el 12%, asegurando que no exceda los límites establecidos por la normativa. La aplicación debe hacerse de forma controlada para maximizar su eficacia y minimizar riesgos. Es aconsejable realizar análisis regulares del agua para ajustar la dosificación según sea necesario.
No obstante, siempre se debe consultar con un profesional para personalizar la dosificación y asegurar el cumplimiento de las normativas aplicables. Esto permitirá disfrutar de una piscina limpia y segura, cumpliendo con los estándares de calidad del agua.